Historias de vida

Robinson, huyendo de la violencia y creciendo con UNIMINUTO

 

El sábado 7 de marzo viajé a La Vega, Cundinamarca que está a dos horas de la ciudad de Bogotá, allí  UNIMINUTO en el CERES Gualivá ayuda a construir los sueños de muchos jóvenes de la región, como el de Robinson Caicedo.

En el colegio Ricardo Hinestroza Daza donde se dictan tutorías, estudiantes se encontraban en el inicio del torneo deportivo del Centro Regional Madrid de las disciplinas deportivas (Fútbol Sala, Voleibol y Tenis de Mesa). El sudor empezaba a recorrer el rostro de los diferentes jugadores y los cantos de aliento para ellos también se escuchaban.

En una cancha de tenis de mesa encontré entrenando a Robinson Alexis Caicedo que a sus 19 años  de edad cursa 3er semestre de Salud Ocupacional. A sus 15 años fue desplazado con su familia de Argelia, Cauca debido al conflicto armado entre guerrilleros y paramilitares. "Me vine del Cauca por la violencia que se estaba viviendo allá, nos amenazaron y tuvimos que dejar la finca que teníamos. Muchos familiares se fueron para Popayán, pero como mi mamá tenía familia acá en La Vega entonces nos vinimos, empecé a estudiar y trabajar".

La Vega, el municipio que recibió hace cuatro años a Robinson se encuentra a dos horas de la ciudad de Bogotá y se caracteriza por su clima cálido, sus paisajes verdes y la alegría de su gente. A tan solo 45 minutos del centro de este pueblo se encuentra la Laguna de Tabacal, una majestuosa muestra de la naturaleza que deja impactado a todo aquel que la visita. Silencio, armonía y misterio rondan este lugar que cada día recibe a personas de todo el país.

Robinson terminó la secundaria y empezó a trabajar para iniciar en la universidad. "Inicié trabajando en una panadería de acá y luego en un hotel por dos años. Terminé y empecé teniendo algunas dificultades para pagar el semestre" comenta Robinson quien se enteró de la ayuda socioeconómica que brinda la universidad, la solicitó y  después de pasar le fue aprobada.

Respecto a la carrera Caicedo asegura "Estoy muy emocionado por la oportunidad que me ha dado la universidad. La carrera me gusta mucho, es muy interesante, tiene muchas salidas laborales. Mi propósito es terminar y conseguir un buen trabajo y continuar estudiando, he visto el caso de muchos compañeros que están trabajando en las vías y concesiones."

Robinson se considera un poco "bisoño" con la tecnología pero esto no ha sido impedimento para su estudio pues cuenta con la ayuda de sus compañeros. "No tenía internet y computador en la casa pero igualmente tengo dos compañeros que me ayudan y explican todo, entre todos nos colaboramos".

Mientras Robinson me responde sobre cómo se imagina su futuro, veo que sus ojos brillan y a pesar de todo lo que ha vivido, se siente esperanzado "Yo quisiera devolverme al Cauca pero quiero primero terminar mi carrera, trabajar y si es posible continuar estudiando.Todo se puede en la vida, con sacrificio y ganas uno puede lograrlo" . Terminamos la conversación y él continúa con su entrenamiento. 

Después de finalizar la jornada deportiva pasé por el parque principal donde se pueden comprar los tradicionales roscones resobados y probar el delicioso cholao y/o raspao que venden allí. Un espacio donde mientras se disfruta de una tarde cálida  con el fondo musical de la banda del pueblo, también se construyen los sueños profesionales de muchos jóvenes.

Por: Andrea Valderrama Álvarez- Comunicaciones Centro Regional Madrid.


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