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El llamado a la paz y el anuncio

“Nosotros anunciamos la resurrección de Cristo cuando su luz ilumina los momentos oscuros de nuestra existencia y podemos compartirla con los otros: cuando sabemos reír con quien ríe, y llorar con quien llora; cuando caminamos junto a quien está triste y está a punto de perder la esperanza, cuando contamos nuestra experiencia de fe a quien está en la búsqueda de sentido y de felicidad”. Papa Francisco

¡Se es otro!

El hombre que se entrega totalmente a Jesucristo y que recibe la promesa del Espíritu, aunque se halla en el mundo y no sale del ámbito de lo humano, sin embargo, es radicalmente distinto. Puede pertenecer a este o a aquel partido, puede trabajar en esto o en aquello, puede ser estudiante u obrero, puede tener las más diferentes situaciones; pero lo que no se le perdona a un seguidor de Jesucristo es que sea igual a los demás hombres.

El cristiano que se entrega a Jesucristo, que recibe el Espíritu hablada distinto, tiene una tonalidad que viene de lo divino, piensa diferente, tiene categorías que arrancan desde muy lejos, desde el infinito, tiene una luz distinta de la que ilumina a los humanos: es la luz del Espíritu.

El cristiano que ha recibido la promesa ama diferente.

García-Herreros, R. (2012). Quiero ser cristiano, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Resurrección

 

No tengamos miedo a ser cristianos