Un Minuto con el fundador

Padre de los Pobres

 

Si recibimos al Espíritu Santo, tomará nuestra existencia un rumbo nuevo. Si lo rechazamos, toda nuestra vida futura será subsidiaria de este rechazo. Por eso debemos desear al Espíritu Santo, a imitación de los primeros cristianos, como una cierva desea la fuente de agua… (Sal 42, 2).

¡Si el Espíritu Santo viniera a nosotros! Él es el Padre de los pobres. Los pobres no tienen padre en el mundo. A los pobres se les da una limosna, pero luego se les abandona. Se necesitaba una revelación para saber que los pobres tienen un padre, y todos somos pobres… ¡Y que Dios es Padre de ellos!

García Herreros, R. (2015) El Espíritu Santo. Padre de los pobres (263-264) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Espíritu Santo. Misael Varela feat. Marcos Brunet

Por medio de esta canción pidámosle al Espíritu Santo que venga sobre nuestras vidas y transforme todo cuanto hay en ellas. Que nos permita comprender cómo Dios se hace cargo de nuestra vida mientras le servimos en nuestra familia, nuestro trabajo. Adicionalmente darle gracias por no desampararnos, ni tampoco a los que más sufren y lo necesitan, por ser un padre fiel.

 

Pidamos Espíritu Santo. Padre Alberto Linero

En este video el Padre Alberto nos va guiando en oración a pedir el Espíritu Santo para que avive nuestra vida, alimente nuestro corazón con todo lo bueno que Dios quiere darnos. Para que tome nuestra existencia y nos guíe.

 


Vivir, pensar, creer y morir. Dar nuestra medida de amor

El tiempo y la vida son breves para dar nuestra medida de amor. Amemos todo. Amemos los árboles, amemos el bosque, amemos los pájaros, amemos las flores, amemos las piedras, amemos las estrellas, amemos las constelaciones, amemos al hombre cordialmente.

Los invito a hacer una pausa absoluta de los odios políticos, de los resentimientos políticos, de la soberbia política, del orgullo político y la violencia en cualquiera de sus aspectos; y volvámonos amantes, amoroso de todo; dejemos atrás la injusticia, el irrespeto, el desvío, la indiferencia. Sin ninguna excepción.

García Herreros, R. (2013) Vivir, pensar, creer y morir. Dar nuestra medida de amor. (pp. 245-246) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Amor sin condición. Bethel Music - Reckless Love en Español 

La medida del amor de Dios ha sido rebosante, inagotable, no se acaba. Es esa medida de amor la que nos lleva a amar a los demás, es de esa fuente de la cual bebemos para amar a todos y cuanto nos rodea. Dejemos que ese amor de Dios nos envuelva y nos enseñe a amar sin medida y sin condición. 

 

Dar para vivir – Padre Alberto Linero

El padre Alberto Linero hace una breve metáfora con el mar muerto para explicarnos cómo debe ser la medida de lo que damos y nuestra apertura a siempre estar en constante disposición de ser generosos con los demás.


El llamado la paz y el anuncio

“Celebrar la Pascua, es volver a creer que Dios irrumpe y no deja de irrumpir en nuestras historias desafiando nuestros «conformantes» y paralizadores determinismos. Celebrar la Pascua es dejar que Jesús venza esa pusilánime actitud que tantas veces nos rodea e intenta sepultar todo tipo de esperanza.”.Papa Francisco

Nuestra misión

Es necesario ser más dóciles a los llamamientos del Señor. Es necesario que todos tomemos conciencia de que todos tenemos personalmente una grave misión que cumplir; es necesario que todos tengamos conciencia de nuestra misión por cumplir.

Una vocación personal y colectiva. Tenemos vocación a ser hijos de Dios. Ser hijos de Dios es nuestra finalidad en el mundo; hijos fervorosos y fieles. La gran verdad cristiana es la fidelidad a Dios Padre y a Cristo, en la Iglesia.

Nuestra fidelidad a Dios debe informarlo todo. Debemos hacernos presentes en el mundo, como cristianos. Tenemos un compromiso indeclinable de hacer penetrar todo de Dios, a través de Cristo. Todos debemos colaborar en la construcción de la nueva ciudad, que se llama el Reino de Dios.

García-Herreros, R. (2012). Quiero ser cristiano, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Él que resucitó

 

La resurrección es la clave del cristianismo


El llamado a la paz y el anuncio

“Nosotros anunciamos la resurrección de Cristo cuando su luz ilumina los momentos oscuros de nuestra existencia y podemos compartirla con los otros: cuando sabemos reír con quien ríe, y llorar con quien llora; cuando caminamos junto a quien está triste y está a punto de perder la esperanza, cuando contamos nuestra experiencia de fe a quien está en la búsqueda de sentido y de felicidad”. Papa Francisco

¡Se es otro!

El hombre que se entrega totalmente a Jesucristo y que recibe la promesa del Espíritu, aunque se halla en el mundo y no sale del ámbito de lo humano, sin embargo, es radicalmente distinto. Puede pertenecer a este o a aquel partido, puede trabajar en esto o en aquello, puede ser estudiante u obrero, puede tener las más diferentes situaciones; pero lo que no se le perdona a un seguidor de Jesucristo es que sea igual a los demás hombres.

El cristiano que se entrega a Jesucristo, que recibe el Espíritu hablada distinto, tiene una tonalidad que viene de lo divino, piensa diferente, tiene categorías que arrancan desde muy lejos, desde el infinito, tiene una luz distinta de la que ilumina a los humanos: es la luz del Espíritu.

El cristiano que ha recibido la promesa ama diferente.

García-Herreros, R. (2012). Quiero ser cristiano, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Resurrección

 

No tengamos miedo a ser cristianos


Paz y reconciliación

 

"La búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Que este esfuerzo nos haga huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses solo particulares y a corto plazo#

 

Lo que te trae paz

En el evangelio nos dice el Señor a cada uno: “Si conocieras hoy mismo lo que te podría traer la paz” (Luc 19, 42). ¡La paz! Siempre la estamos buscando. Ella no consiste en tener dinero y buena salud. Porque hay muchos ricos, sanos, que viven desesperados y entristecidos. No consiste en el saber ni en los libros. Porque haya muchos doctores desasosegados e insatisfechos.

La paz es un fenómeno esencialmente cristiano, que brota de la armonía interior. La paz no la prueban los que están en pecado. Puede suceder que tengan una falsa y trágica tranquilidad, y es lo peor que les puede pasar.

Sólo aquel que ama a Dios como una realidad vive. Sólo el que cumple su voluntad, el que día por día rectifica la puntería, a manera de un cazador; para lanzarse como un proyectil hacia lo que Dios quiere, sólo este hombre tiene la paz.

García-Herreros, R. (2010). Palabras a Dios, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma