Un Minuto con el fundador

Lo debemos hacer nosotros

Leemos en la primera epístola de Pedro: “Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que, según su grande misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible incontaminada, inmarcesible, reservada en los cielos para nosotros. Es Cristo, en el cual ustedes se alegran, a quien aman sin haberlo visto; en quien, creyendo, aunque ahora no lo vean, se alegran con gozo inefable y glorioso” (1 Pedro 1, 3-4.7-8).

Nosotros debemos sentirnos siempre caminantes, siempre en marcha. No debemos sentirnos siempre caminantes, siempre en marcha. No debemos pensar que estamos definitivamente establecidos en el mundo. Es verdad que todos debemos dejar huella en la historia del mundo. Debemos crear, construir, embellecer lo que toquen nuestras manos. Que algo hay que nosotros debemos hermosear. Que en el gran parque del mundo debe quedar esculpida, por nuestras manos, una nueva forma: algo positivamente modesto, pero definitivamente bello. No sólo nuestro hogar, sino aun saliéndonos del límite del hogar. Algo debemos hacer a favor de los otros. Esta es la justificación de nuestra vida.

García Herreros, R. (2012) Colombia para Cristo. Lo debemos hacer nosotros (154-155) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Solo tú me bastas - Ministerio Deo

Oremos juntos: Toma Señor mi libertad, mi entender, mi voluntad; todo mi haber, mi poseer, todo de mí tuyo es. Pero dame tu amor y tu gracia Señor, solo eso me basta. No importa el dolor o que tan bajo estoy, tu amor me levanta. Solo tú me bastas.

 

Ayudar al otro cuesta, pero da felicidad – P. Alberto Linero

A veces uno cree que basta con tomar la decisión de ayudar a otros, que basta con prepararse para ayudarlo. Ayudar a los otros, implica esfuerzo, empeño, dar lo mejor de nosotros. Tenemos que ser conscientes de que la única dificultad cuando decidimos ayudar al otro no es vencer nuestro egoísmo y nuestra tendencia a estar cómodos, sino que implica otras muchas dificultades…


San Juan Eudes, carismático

El caso de San Juan Eudes es realmente impresionante. Era una vida de amor a Jesucristo continua, sin interrupción, una vida de plegaria, de cada momento. Una vida apostólica por el ejemplo, por la conversación, por la predicación. La figura de Juan Eudes es una exigencia tremenda para nosotros los Eudistas, un ideal que no es inalcanzable, que debemos tratar todos de apropiar con el poder del Espíritu Santo.  

Juan Eudes fue el maravilloso sacerdote carismático del siglo XVII que cubrió a Francia, y que descubrió caminos intransitados de amor, de adoración, de alabanza, de plegaria continua. Que no dejó ocasión ni oportunidad de hablar de Jesucristo. Su propósito de evangelización, su propósito de existir está sintetizado en estas palabras suyas: “Jesucristo debe vivir en nosotros, y nosotros en Él sólo existir. Su vida debe ser nuestra vida, y ésta una continuación y reflejo de la suya. No tenemos derecho de vivir sobre la tierra sino para llevar, manifestar, santificar, glorificar y hacer vivir en nosotros el nombre, la vida, las cualidades, las perfecciones, los designios e inclinaciones, las virtudes, las acciones e Jesús”.

García Herreros, R. (2005) Vida de San Juan Eudes. San Juan Eudes, carismático (57-58) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Jesús es mi todo – Padre Carlos Panesso (Letra San Juan Eudes)

Oremos juntos: Nada quiero y lo quiero todo, Jesús es mi todo. Fuera de él todo es nada, quítame todo, pero dame de ese solo bien, y todo lo tendré, aunque no tenga nada.

 

¿Quién fue San Juan Eudes? - UNIMINUTO Virtual y Distancia

¿Quién fue San Juan Eudes? Ante todo, un santo, del siglo XVII, quien nos abre un itinerario para ser santos, nos invita a honrar a Jesús. Se preocupó de hacerlo de muchas maneras, fue escritor, se conservan 13 tomos de sus obras, todas centradas en la espiritualidad y el amor a Jesús. Fundó la congregación de Jesús y María, Eudistas.


Hágase en mí según tu Palabra

Dios no es pasado, ni futuro, sino un infinito hoy y ahora. Nosotros no debemos empeñarnos en mantener el orgulloso y vetusto pasado, ni debemos pretender un incierto futuro, sino aprovechar todas las posibilidades, toda la riqueza del presente.

Solo el presente, el ahora mismo, es nuestro. El pasado es irrecuperable, el futuro inaccesible, sólo el instante actual es fecundo y santificado. El secreto de María consistió según el evangelio en la aceptación del momento presente, en una total entrega a la voluntad divina del instante actual. “Hágase en mí según tu Palabra”.

Es la fórmula de la perfección cristiana. Recibir el instante presente, en toda su fuerza, en toda su plenitud. En María la entrega total al aumento presente, tuvo por consecuencia, la encarnación en sus entrañas del Verbo Divino.

García Herreros, R. (2011) La Virgen María. Hágase en mí según tu Palabra (57-58) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Contigo, María - Athenas

Quiero caminar contigo María, tú eres mi fortaleza eres mi guía. Tu eres para mí el más grande ejemplo de santidad, de humildad quiero caminar contigo María. No solo un momento, todos los días necesito tu amor de madre tu intercesión ante el Señor. Guía mis pasos, llévame al cielo bajo tu manto, no tengo miedo llena de Gracia, ave María hoy yo te ofrezco toda mi vida.

Características de María la madre de Jesús – P. Alberto Linero

El padre Alberto nos lleva a recorrer tres características de María la madre de Jesús: 1. María es una mujer que permanece en la fe. 2. María se toma en serio las promesas de Dios. 3. María es valiente. Tú que quieres ser un buen creyente sé como María. Pidámosle a María que nos enseñe a amar a Jesús como ella lo ama.


Solos y acompañados

Es verdad que el hombre es profundamente solitario; que cuando entra dentro de sí mismo, se halla terriblemente solo, perdido en su propio misterio; allí ningún otro hombre lo puede acompañar. Y cuanto más grande es un ser, tanto más solo está siempre. Sin embargo, a pesar de su soledad, que es parte de su dignidad, el hombre está unido realmente con todos los demás; y esta unión constituye su responsabilidad. Así como los náufragos o las flores de loto que flotan en el agua entrecruzan sus raíces y se alimentan mutuamente, así también los hombres, que florecemos con distintos colores y que parecemos aislados, sin embargo, tenemos mutuamente unidas las raíces y nos comunicamos secretamente nuestro bien y nuestro mal.

García Herreros, R. (2013) Vivir, pensar, creer y morir. Solos y acompañados (191-192) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Atrae mi corazón – Marcos Brunet (Camilo Maya – Cover)

Desde el corazón actúa Dios en la vida del hombre, es Dios mismo quien unido al hombre le asegura que no está solo y lo hace desde el corazón. Pidamos que Dios atraiga nuestro corazón siempre y nos haga saber que está con nosotros, para poder ser buenos y estar unidos a los demás.

 

No estás solo, yo te doy la fuerza, yo te sostengo - P. Linero

Dios a través del profeta Isaías le dice a su pueblo que está en crisis difícil por el exilio de Babilonia: no estás solo, yo te doy fuerza, yo te sostengo.


Maravillosa existencia

Debemos sentir la inmensa alegría que nos trae la existencia, el estar todavía en ese misterio de posibilidades y de gracias que es la vida. Debemos saborear el gozo de existir. ¡Estamos con vida! ¡Qué extraordinario es esto! Deberíamos revolvernos de felicidad al recordarlo. La vida es el supremo don de Dios. Es la prueba de su predilección.

¡Mientras dura la existencia, podemos! Podemos amar a Dios, podemos labrar una esplendorosa eternidad… Podemos hacer el bien, hacer bello cada uno de nuestros días. ¡Hemos sido escogidos para nacer… para vivir…! Millones no fueron llamados a la vida… Millones ya murieron y ya no tendrán tiempo para realizar su santificación… ¡Para rectificar la vida! Mientras tanto, nosotros podemos, nosotros vivimos. ¡Lo esencial es que estamos en vida y podemos! ¡Podemos amar a Dios!

García Herreros, R. (2013) Vivir, pensar, creer y morir. Maravillosa existencia (146-147) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Esperanza de vida – Fuente de vida

Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15, 5. Separados de Dios nada podemos, sólo él tiene palabras de vida eterna. Él es la fuente de nuestra maravillosa existencia.

Debajo del árbol (cortometraje)

Un árbol frondoso y gigantesco es mudo e involuntario testigo de la reflexión nostálgica de Fidel Cuba, un hombre de avanzada edad que se cuestiona amargamente la etapa final de su existencia. Su soledad y pesimismo tendrán durante un encuentro inesperado una luz de esperanza, y entenderá que aún al final del camino siempre hay una misión que cumplir.


¿En qué hemos ayudado a Dios?

Los estoy invitando intensamente a trabajar en favor de la transformación del mundo. Y concretamente del embellecimiento de la ciudad, del pueblo donde vivimos. Sólo el hombre que ama, el hombre apasionado puede construir el mundo. El hombre resentido, el hombre envidioso o el crítico que no hace nada constructivo, sino que solamente destruye o paraliza.

No debemos ser siervos inútiles, que entierran el talento que les fue confiado (Cf. Mateo 25, 14-30). Somos cooperadores de Dios en la obra de la creación. Esa es nuestra mayor dignidad humana. ¿La estamos cumpliendo? ¿Qué beneficio ha recibido nuestra ciudad por nuestra parte? ¿Solamente hemos pensado en nosotros? ¿Qué hemos dado? ¿Qué hemos creado? ¿En qué le hemos ayudado a Dios en su divina y eterna obra de la creación?

García Herreros, R. (2012) Colombia para Cristo. ¿En qué hemos ayudado a Dios? (329-330) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Si soy fiel en lo poco

El Evangelio de Mateo en el capítulo 25 cuenta la parábola de los talentos. Un rey que repartió varios talentos a la espera de que fueran multiplicados. Su respuesta a quienes hicieron bien su tarea fue: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Mateo 25, 21. Podemos ser fieles en lo poco dándole una mano a Dios en su obra de salvación.

 

La parábola de los talentos

La mejor forma de ayudar a Dios en su obra es colocando nuestros talentos a su servicio. Dejando que su amor y su gracia nos impulsen a construir una mejor sociedad, a partir de nuestro servicio a los que más lo necesitan.


Descubriríamos

Ay de ustedes y de mí si no llegamos al amor y al conocimiento de Cristo en la vida. Si pasamos todo nuestro tiempo distraídos, envueltos en lo visible, en lo mundano. Hay Alguien inmenso, invisible, cierto, al cual debe dedicarse todo hombre en el mundo. Es Dios, manifestado en Jesucristo.

Nuestra vida, como yo les he dicho muchas veces, tiene una finalidad principal, que es la adoración, el amor, la alabanza y, además, el compromiso humano. Debemos inquietarnos por lo que no se ve, que es más real de lo que se ve. Qué maravilla si descubrimos la belleza, la verdad y la cercanía de Jesucristo. Si lo llegáramos a conocer, despreciaríamos muchas cosas secundarias que hasta ahora se han apoderado de la mayor parte de nuestra actividad; no tendríamos tanta estima y en tanto aprecio lo superfluo, la vanidad que nos rodea; no tendríamos en tanto aprecio lo perecedero.

García Herreros, R. (2012) Colombia para Cristo. Descubriríamos (150-151) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Mi eterno destino – Estación Cero

Descubramos con Jesús la oportunidad de poner la vida en pausa y desde ahí pedir ayuda divina para cambiar y aceptar el plan de Dios a nuestras vidas. Abramos el corazón para ver el camino que Dios nos quiere mostrar, así poder dejar atrás lo que nos distrae de él. Coloca tu mirada en él como dice el Salmo 123, 2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor, como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al Señor nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros.

 

Es necesario cambiar tu forma de ser – P. Alberto Linero

Más allá de las realidades humanas y externas qué es lo que merece ser cambiado en nuestro ser. Este cambio extremo el que tiene que ver con el interior nos debe llevar a mirar nuestras actitudes diarias que son las que hablan de nosotros y nos permiten interactuar con los demás y con el entorno. Qué bueno sería cambiar la indiferencia social por una mirada más comprometida con las necesidades de los demás.


La marcha del hombre

Hay un camino privado, inalienable, distinto para todos los hombres y es el camino que conduce a Dios. Todos marchamos por senderos diferentes y todos los caminos de los hombres de buena voluntad terminan en Dios. Pero hay momentos en que el camino se oscurece, en que cae la niebla y no se ve el rastro. Hay momentos en que el paisaje se nos huye, se nos escapa y no vemos, a nuestro alrededor, sino oscuridad y sombras. Entonces comprendemos que la angustia es inseparable del alma humana.

El hombre marcha acezante hacia Dios; todos nosotros. Ciertos días, todo es claro y diáfano, todo es bello, todo tiene su voz y su acento. Otros días, es el silencio de Dios y es la ausencia y es la monotonía. Sin embargo, debemos seguir adelante, a pesar que todo aparentemente sea rutinario, a pesar de que todo sea hostil y seco y pétreo, debemos seguir adelante; que más tarde, seguro, descubriremos el bosque oloroso de Dios.

García Herreros, R. (2013) Vivir, pensar, creer y morir. La marcha del hombre (306-307) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Aumenta mi Fe – Athenas

Es necesario pedir a Dios que aumente nuestra fe en los momentos difíciles de la vida. En las situaciones en las que sentimos que no vemos una salida o una solución. La Fe es la certeza que tenemos de que en el siguiente paso que demos Dios estará ahí, no importa lo que suceda después él estará y esa es nuestra confianza.

 

Sigue adelante, da la batalla – P. Alberto Linero

Tenemos que seguir adelante no podemos dejarnos vencer por las dificultades y problemas a veces parecen mayores que nuestras fuerzas, pero Dios está con nosotros y él nos da su poder para que podamos vencer. 


La ciudad se entrega a Jesucristo

Está sucediendo igual que en el primer tiempo cristiano. La invasión silenciosa del perfecto cristianismo, ante un mundo pagano y en plena decadencia. Van a brotar comunidades de amor en que se participará todo.

Pronto aparecerán iniciativas generosas, y simples, expresión del amor al prójimo. De un momento a otro, el edificio que parecía inquebrantable, del egoísmo, de las clases sociales, empezará a cuartearse. Una grieta de arriba abajo se está notando: a grieta que produce el amor fraternal del evangelio. Sin violencias, sin sangre, va a aparecer la nueva ciudad evangélica del Nuevo Testamento.

Ningún periódico habla de lo más importante que está aconteciendo en Bogotá y en Colombia: la invasión silenciosa de Jesucristo en muchos corazones. Este sueño, que parecía utópico, está siendo realidad a través del movimiento carismático de Renovación en el Espíritu Santo.

García Herreros, R. (2012) Colombia para Cristo. La ciudad se entrega a Jesucristo. (147-149) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Suave Brisa – Sandra Salas

El Espíritu Santo la presencia misma de Dios nos impulsa a construir una mejor sociedad y a transformar nuestro país. Es a través de su amor y de su presencia que Dios va obrando en la vida de cada ciudadano y le invita a dar lo mejor de sí mismo para construir la nación que todos soñamos.

 

Cómo construir un País Mejor

La libertad se construye cada día, se requiere que pongamos de nuestra parte para que todos disfrutemos de los derechos a la vida, al buen nombre, al trabajo, al alimento, al vestido, a la educación, no podemos reducirnos a disfrutar algo de bienestar sin preocuparnos por los que nos rodean.


Una nueva civilización

Los invito a que formemos el Pueblo de Dios; a que construyamos un país nuevo, donde florezcan la justicia, la igualdad y el amor. Donde brille el progreso, por la colaboración de todos. Somos los únicos que podemos realizarlo, porque tenemos la fuerza del Espíritu Santo. Cualquier intento comunista o capitalista o simplemente humano es insuficiente. Ya está probado. Ha fracasado en todas partes.

Ante los partidos políticos, que por ninguna parte ofrecen la fuerza de la construcción de una nueva ciudad, igualitaria y amorosa, surge la fuerza del Espíritu Santo, que nos impulsa a todos a buscar un nuevo camino y a producir efectos de demostración por todas partes, que de un momento a otro configuren una nueva civilización: la civilización cristiana.

García Herreros, R. (2012) Colombia para Cristo. Una nueva civilización. (142-144) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Somos el Pueblo de Dios. Marcos Witt

El pueblo de Dios es llamado a partir de la invitación del padre Rafael a construir un país donde la justicia y el amor sean pilares y lo hace bajo la convicción de la presencia del Espíritu Santo que acompaña y dirige. Con esta certeza pidamos a Dios nos dé la capacidad de poder acertar en nuestras acciones y con ellas transformar nuestra sociedad.

 

Cómo construir un País Mejor  

Es una tarea ineludible la que nos plantea el padre Rafael y en el padre Diego Jaramillo de ser instrumentos para la construcción de un mejor país, con la fuerza del Espíritu Santo que siempre anima en la búsqueda de un mejor camino.


Corpus Christi

 

El Corpus Christi es el misterio del trigo transformado en la blanca harina de Cristo; el misterio de las uvas convertidas en la sangre salvadora de Jesús. Fiesta de los trigales y de las vides, pero transubstanciados por las palabras milagrosas del Señor. Cristo está presente en la blancura de la hostia; algo más, no hay pan, sino lo que hay es substancia de nuestro Redentor. Ante este misterio, hay una natural rebeldía de nuestro orgullo y de nuestros sentidos; más aún, de nuestra razón.

Esta es mi sangre que será derramada por vosotros y por muchos, para remisión de los pecados. Cada vez que lo hagáis, hacedlo en mi recuerdo. Mateo 26, 26-28

García Herreros, R. (2010) Una Hora para Dios. Corpus Christi. (167-170) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Lo más grande. Escuela de Alabanza

Jesús es lo más grande y lo más sublime. Jesús en la Eucaristía. Su cuerpo, su sangre, su presencia viva.

 

¿Qué es la Eucaristía?

La eucaristía es sacrificio, porque es la misma entrega de Jesús en la cruz la que celebramos en cada misa. Decimos que es Memorial, porque en cada Eucaristía revivimos la pasión, muerte y resurrección de Jesús. La misa también es un Banquete sagrado, celebramos el mismo banquete que celebró Jesús con sus apóstoles y nos anticipamos al banquete que celebraremos en el cielo.


Santísima Trinidad

Celebramos en la Iglesia la fiesta de la Santísima Trinidad. En esta fiesta, llegamos a la cumbre de un largo viaje de contemplación que arrancó desde la cuna de Belén, y pasó por todo el misterio de iniquidad con que fue recibido Jesús en la Tierra, hasta la muerte y la resurrección. Después contemplamos la realización de la Promesa, de la venida del Espíritu Santo, y llegamos a la cúspide de la fe católica, el dogma de la Santísima Trinidad.

Debemos siempre decir: ¡Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo! Esta Palabra es quizá la única palabra eterna que existe en nuestra lengua humana. Porque si somos predestinados a la felicidad extra temporal, será la única frase que balbucearán nuestros labios ante el océano de luz que se reserva para los que creen. ¡Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo!

García Herreros, R. (2010) Una Hora para Dios. Santísima Trinidad. (33-36) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

En esto creo (El Credo). Hillsong United

Como hijos de Dios confesamos que creemos en su amor y en su poder. Pero vamos allá, creemos en la obra de amor del Padre, en la entrega y redención del Hijo y en el apoyo y constancia del Espíritu Santo en nuestras vidas.

 

¿Qué es la Santísima Trinidad? – Conozca primero su fe católica

Dios es Padre. En el Padre encontramos la bondad, la paternidad. No nos encontramos huérfanos en el mundo. El Hijo es el resplandor de la eterna luz. Ahí tenemos que buscar nuestra realidad, nuestra autenticidad. Y por último el Espíritu Santo. Es el amor substancial entre el Padre y el Hijo. Es el amor substancial entre el Padre y el Hijo.


Padre de los Pobres

 

Si recibimos al Espíritu Santo, tomará nuestra existencia un rumbo nuevo. Si lo rechazamos, toda nuestra vida futura será subsidiaria de este rechazo. Por eso debemos desear al Espíritu Santo, a imitación de los primeros cristianos, como una cierva desea la fuente de agua… (Sal 42, 2).

¡Si el Espíritu Santo viniera a nosotros! Él es el Padre de los pobres. Los pobres no tienen padre en el mundo. A los pobres se les da una limosna, pero luego se les abandona. Se necesitaba una revelación para saber que los pobres tienen un padre, y todos somos pobres… ¡Y que Dios es Padre de ellos!

García Herreros, R. (2015) El Espíritu Santo. Padre de los pobres (263-264) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Espíritu Santo. Misael Varela feat. Marcos Brunet

Por medio de esta canción pidámosle al Espíritu Santo que venga sobre nuestras vidas y transforme todo cuanto hay en ellas. Que nos permita comprender cómo Dios se hace cargo de nuestra vida mientras le servimos en nuestra familia, nuestro trabajo. Adicionalmente darle gracias por no desampararnos, ni tampoco a los que más sufren y lo necesitan, por ser un padre fiel.

 

Pidamos Espíritu Santo. Padre Alberto Linero

En este video el Padre Alberto nos va guiando en oración a pedir el Espíritu Santo para que avive nuestra vida, alimente nuestro corazón con todo lo bueno que Dios quiere darnos. Para que tome nuestra existencia y nos guíe.

 


Vivir, pensar, creer y morir. Dar nuestra medida de amor

El tiempo y la vida son breves para dar nuestra medida de amor. Amemos todo. Amemos los árboles, amemos el bosque, amemos los pájaros, amemos las flores, amemos las piedras, amemos las estrellas, amemos las constelaciones, amemos al hombre cordialmente.

Los invito a hacer una pausa absoluta de los odios políticos, de los resentimientos políticos, de la soberbia política, del orgullo político y la violencia en cualquiera de sus aspectos; y volvámonos amantes, amoroso de todo; dejemos atrás la injusticia, el irrespeto, el desvío, la indiferencia. Sin ninguna excepción.

García Herreros, R. (2013) Vivir, pensar, creer y morir. Dar nuestra medida de amor. (pp. 245-246) Bogotá, D.C., Colombia: Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Amor sin condición. Bethel Music - Reckless Love en Español 

La medida del amor de Dios ha sido rebosante, inagotable, no se acaba. Es esa medida de amor la que nos lleva a amar a los demás, es de esa fuente de la cual bebemos para amar a todos y cuanto nos rodea. Dejemos que ese amor de Dios nos envuelva y nos enseñe a amar sin medida y sin condición. 

 

Dar para vivir – Padre Alberto Linero

El padre Alberto Linero hace una breve metáfora con el mar muerto para explicarnos cómo debe ser la medida de lo que damos y nuestra apertura a siempre estar en constante disposición de ser generosos con los demás.


El llamado la paz y el anuncio

“Celebrar la Pascua, es volver a creer que Dios irrumpe y no deja de irrumpir en nuestras historias desafiando nuestros «conformantes» y paralizadores determinismos. Celebrar la Pascua es dejar que Jesús venza esa pusilánime actitud que tantas veces nos rodea e intenta sepultar todo tipo de esperanza.”.Papa Francisco

Nuestra misión

Es necesario ser más dóciles a los llamamientos del Señor. Es necesario que todos tomemos conciencia de que todos tenemos personalmente una grave misión que cumplir; es necesario que todos tengamos conciencia de nuestra misión por cumplir.

Una vocación personal y colectiva. Tenemos vocación a ser hijos de Dios. Ser hijos de Dios es nuestra finalidad en el mundo; hijos fervorosos y fieles. La gran verdad cristiana es la fidelidad a Dios Padre y a Cristo, en la Iglesia.

Nuestra fidelidad a Dios debe informarlo todo. Debemos hacernos presentes en el mundo, como cristianos. Tenemos un compromiso indeclinable de hacer penetrar todo de Dios, a través de Cristo. Todos debemos colaborar en la construcción de la nueva ciudad, que se llama el Reino de Dios.

García-Herreros, R. (2012). Quiero ser cristiano, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Él que resucitó

 

La resurrección es la clave del cristianismo


El llamado a la paz y el anuncio

“Nosotros anunciamos la resurrección de Cristo cuando su luz ilumina los momentos oscuros de nuestra existencia y podemos compartirla con los otros: cuando sabemos reír con quien ríe, y llorar con quien llora; cuando caminamos junto a quien está triste y está a punto de perder la esperanza, cuando contamos nuestra experiencia de fe a quien está en la búsqueda de sentido y de felicidad”. Papa Francisco

¡Se es otro!

El hombre que se entrega totalmente a Jesucristo y que recibe la promesa del Espíritu, aunque se halla en el mundo y no sale del ámbito de lo humano, sin embargo, es radicalmente distinto. Puede pertenecer a este o a aquel partido, puede trabajar en esto o en aquello, puede ser estudiante u obrero, puede tener las más diferentes situaciones; pero lo que no se le perdona a un seguidor de Jesucristo es que sea igual a los demás hombres.

El cristiano que se entrega a Jesucristo, que recibe el Espíritu hablada distinto, tiene una tonalidad que viene de lo divino, piensa diferente, tiene categorías que arrancan desde muy lejos, desde el infinito, tiene una luz distinta de la que ilumina a los humanos: es la luz del Espíritu.

El cristiano que ha recibido la promesa ama diferente.

García-Herreros, R. (2012). Quiero ser cristiano, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

Resurrección

 

No tengamos miedo a ser cristianos


Paz y reconciliación

 

"La búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Que este esfuerzo nos haga huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses solo particulares y a corto plazo#

 

Lo que te trae paz

En el evangelio nos dice el Señor a cada uno: “Si conocieras hoy mismo lo que te podría traer la paz” (Luc 19, 42). ¡La paz! Siempre la estamos buscando. Ella no consiste en tener dinero y buena salud. Porque hay muchos ricos, sanos, que viven desesperados y entristecidos. No consiste en el saber ni en los libros. Porque haya muchos doctores desasosegados e insatisfechos.

La paz es un fenómeno esencialmente cristiano, que brota de la armonía interior. La paz no la prueban los que están en pecado. Puede suceder que tengan una falsa y trágica tranquilidad, y es lo peor que les puede pasar.

Sólo aquel que ama a Dios como una realidad vive. Sólo el que cumple su voluntad, el que día por día rectifica la puntería, a manera de un cazador; para lanzarse como un proyectil hacia lo que Dios quiere, sólo este hombre tiene la paz.

García-Herreros, R. (2010). Palabras a Dios, D.C., Colombia. Editorial Corporación Centro Carismático Minuto de Dios.

 

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma